Espacios multifuncionales

Espacios multifuncionales

Muchas veces debemos ajustar nuestras necesidades a los metros cuadrados disponibles y esto puede significar que debamos duplicar las funciones de un espacio determinado. Conseguir este tipo de multiplicidad dentro de unos parámetros de diseño aceptables puede mostrarse complicado, de modo que vamos ver algunas ideas que pueden sernos de utilidad a la hora de enfrentarnos a esta compleja tarea.

El primer enfoque a la hora de diseñar un espacio multifuncional es identificar que función será la principal y cual quedará como secundaria. Esto es bastante sencillo si analizamos los usos normales del espacio. En un dormitorio podemos introducir un escritorio para trabajar o una zona de asientos como función secundaria, una mesa para comer en la cocina o un espacio de lectura en un salón serían también funciones secundarias.

Debemos pensar con cuidado el emplazamiento de los muebles, dado que el espacio tendrá varios usos es importante que exista un equilibrio entre ambos de modo que la función principal tenga también una presencia dominante en la estancia. En general podríamos aproximarlo a un regla de tercios, donde dos tercios deberían ser ocupados por muebles relacionados con la función principal, como el caso de la cama en el dormitorio y el restante tercio sería ocupado por el escritorio y la silla.

Separar ambos espacios es también importante, para ello podemos utilizar distintos recursos, jugando con la propia orientación de los elementos o con su diseño, permitiendo que el elemento principal destaque claramente sobre el secundario. La planificación y el orden es importante para que la habitación no resulte caótica y debemos siempre recordar que es preferible no saturar los espacios cuando estos duplican su función, si dos sillas son suficientes no debemos intentar introducir cuatro.

En cuanto a la estética, aun considerando que los espacios deben verse claramente separados debemos buscar un mínimo nivel de coordinación entre ellos. Si el elemento principal destaca por diseño o color podemos intentar restar importancia al secundario utilizando un color que se funda con la pared y un diseño poco llamativo. En un espacio más equilibrado podemos unificar los colores en el espacio, de forma que ambos espacios compartan tonos y la apariencia general se vea compensada.

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