Distribuir los espacios de la cocina
El triángulo dorado, o triángulo de trabajo es el clásico concepto de diseño en la organización de las cocinas, surgido de las ideas de eficiencia en el trabajo de los años 20, donde se intentaba reducir la distancia a recorrer entre las tres esquinas del triángulo: los fogones, el frigorífico y el fregadero.
Esta idea del triángulo de trabajo estaba muy vinculada al hecho de que era una sola persona la encargada de realizar las tareas domesticas, las cocinas ademas eran de tamaño reducido y estaban separadas del resto de la casa. Hoy en día la cocina se presenta en múltiples formatos y aparece comúnmente asociada a otros espacios de la casa, como el salón, por ello, aunque el triángulo de trabajo mantiene cierta vigencia en sus conceptos básicos puede que sea mas conveniente hablar de espacios de trabajo cuando nos referirnos a una cocina moderna.
Establecer espacios de trabajo en la cocina según nuestras necesidades y costumbres nos ayudará a sacar el máximo partido a cada una de las áreas. La ideas es que cada zona tenga a mano todo lo necesario para la tarea asignada. Otro aspecto interesante de los espacios de trabajo es la posibilidad de ampliar el área de paso de la cocina, en el triángulo de trabajo este espacio se sitúa en torno al metro para no perder tiempo en desplazamientos, pero definiendo zonas podemos ampliarlo hasta los 120 o 140 cm, de modo que varias personas puedan utilizar el espacio al mismo tiempo de forma cómoda.
Deberemos definir los espacios de trabajo de acuerdo a su uso, agrupando electrodomésticos, zonas de almacenaje (tanto de menaje como de consumibles) y superficies de trabajo necesarias para cada tarea. Aunque siempre existirán zonas con usos especiales, en general podemos dividir la cocina en:
Zona de consumibles. Donde guardaremos toda la comida, aquí incluiremos el frigorífico y la despensa o los armarios donde almacenamos los alimentos que no requieren frío.
Zona de menaje. Platos, vasos y cubiertos de uso diario.
Zona de limpieza. El fregadero y el lavavajillas.
Zona de preparación. Puede ser parte de la encimera o una isla habilitada para tal función.
Zona de cocina. El area que contiene el horno, la vitrocerámica y el microondas.
Con estas zonas definidas procederemos a almacenar los diferentes utensilios los mas cerca posible de su zona de uso, así los cuchillos, tablas de cortar y botes de especias deberían estar al lado de la zona de preparación, mientras que los cazos y ollas se situarán lo mas cerca posible de la zona de cocina. Por otro lado la zona de menaje debería estar próxima a la zona de limpieza, para facilitar la tarea de guardado de la vajilla. Del mismo modo, es muy importante establecer la zona de preparación cerca de la de cocina, incluso introduciendo una isla que nos facilite el trabajo.