Comprar un sofá

Comprar un sofá

El sofá es una de las mayores inversiones en mobiliario, pero también una que sera amortizada durante más tiempo, por eso es importante buscar el mejor que se pueda comprar antes de que una decisión impulsiva nos haga convivir con un sofá que no cubre nuestras necesidades.

Estos son los aspectos generales que debemos conocer para comenzar con la elección de nuestro sofá:

Estructura. Una estructura solida contribuye a un sofá duradero, lo mejor es un marco de madera de calidad asegurado con puntas, preferible a los marcos construidos con pegamento y grapas. Las patas deben formar parte del marco o estar sujetas de forma solida, si son enroscables no puede dar la opción a cambiarlas en un futuro para encajar con nueva decoración. Las estructuras de metal pueden ser necesarias para sofás de gran tamaño, pero también lo hacen más pesado y difícil de mover.

Soporte. Los sofás duraderos son normalmente de muelles, el trenzado es un sistema de soporte más barato, pero que puede ser utilizado en conjunto con los muelles en zonas que soportan más peso, como los asientos.

Espalda. Existen tres estilos básicos: espalda acolchada fija (el modelo clásico de mediados de siglo), espalda con cojines fijos (normalmente con cojines en forma de T, que se curvan sobre los brazos) o con cojines sueltos sobre la espalda sin acolchar.

Relleno. Los rellenos más caros son los de pluma o plumón, pero requieren un mantenimiento que quizás no estemos dispuestos a realizar. Los asientos deberían ser firmes y recuperar su forma. Los más baratos son los de espuma, pero pueden perder sus características si son de baja densidad, una buena opción para asientos y espaldas es espuma de alta densidad envuelta en plumón o poliester.

Textiles. Escoger el textil correcto es tan importante como asegurar la calidad de la estructura, El algodón y el lino son las mejores (pero ten cuidado con las telas de trama abierta porque se enganchan a todo). También es excelente la microfibra sintética, que puede imitar a la mayoría de las telas y es resistente a las manchas. El algodón y el lino se pueden someter a tratamientos antimanchas, pero aun así no son fáciles de limpiar ni muy duraderos. Las mezclas de fibras sintéticas y naturales tienden a producir pelusas y nudos antes de un año. La lana y el cuero (natural o sintético, pero de calidad) son hermosos y resistentes, aunque costosos. La seda es elegante, pero frágil. Las telas con diseños entretejidos tienden a desgastarse menos que las estampadas. 

Color. Si ya has encontrado tu sofá, pero no has decidido el color, la mejor opción es escoger un neutral, así garantizamos que encaje con futuras adquisiciones para el salón. Busca un beige o crema para entornos cálidos y un gris, grafito o blanco para entornos de colores más fríos. La mejor opción para añadir color es mediante los cojines, que se reemplazan con facilidad.

Estilo. Escoge un sofá que encaje con la decoración de tu habitación, sofás de perfil bajo para entornos modernos y de espadas altas para hogares más tradicionales. Considera que estilo de brazo te interesa, si cuadrado, redondo, alto o bajo. Los brazos anchos encajan en una mayor diversidad de estilos, pero también ocupan mucho espacio.

Una vez conocidos estos aspectos estructurales debemos repasar los siguientes apartados:

1. El tamaño. 

Si vamos a comprar un sofá para un apartamento de alquiler, necesitaremos que este se pueda adaptar a un nuevo entorno llegado el momento. Una medida que funciona casi siempre bien en cualquier espacio es una sofá de 100 cm de profundidad, 150 de largo, 90 de alto y 50 de respaldo. Ni demásiado grande, ni demásiado pequeño, y muy adaptable a nuevos espacios. Obviamente si disponer de la capacidad para tumbarse en el es imprescindible para nosotros deberemos acercarnos a medidas de 220 cm de largo.

2. Comprobar las dimensiones. 

No debemos apresurarnos a comprar sin comprobar el espacio donde va a instalarse el sofá con seguridad. Utilizar un cartón de las dimensiones adecuadas para hacernos una idea de como va a quedar en el espacio asignado es una muy buena idea. Del mismo modo, es importante asegurarse de que la pieza entra en el ascensor o se puede subir por las escaleras de un modo sencillo.

En función de la altura de nuestros techos podemos introducir sofás de distintas alturas, a mayor altura de techo, mayor altura de respaldo. 

3. Las proporciones. 

Un sofá en L puede ser demásiado para un espacio, este tipo de piezas suelen ser menos abrumadoras si el respaldo es razonablemente bajo (alrededor de 80 cm) y continuo (en lugar de cojines sueltos). 

El número de cojines puede determinar el uso, un sofá de dos cojines no permite sentarse cómodamente a tres personas así, para sofás menores de 180 cm de largo puede ser preferible un único cojín en el asiento. Una buena fórmula de confort es asegurarnos que la suma de las medidas de alto y profundo del respaldo estén alrededor de los 100-115 cm.

4. Practicidad.

Dado que el sofá es una pieza principal del salón, es preferible que mantenga rasgos clásicos. Siempre podemos darle un toque de color o seguir tendencias concretas mediante unos cojines apropiados. Si vamos a adquirir un sofá con falda, lo mejor es optar por colores oscuros para que las marcas de los zapatos no sean tan visibles. 

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