Distribuir el salón

Como distribuir el salón

El salón es la estancia más frecuentada de la casa y su distribución debe estar adaptada tanto a nuestras preferencias estéticas como a nuestras necesidades. A la hora de seleccionar y distribuir el mobiliario del salón es importante tener en cuenta ciertas reglas básicas.

Un primer paso sería definir cual va a ser nuestro punto focal, las opciones pasan por seleccionar un elemento arquitectónico interesante, como una ventana, una pared o una pieza (o conjunto de piezas) de mobiliario llamativa. Una vez decidido nuestro punto focal este se convertirá el elemento del que partiremos para organizar todas las demás piezas. El siguiente paso es distribuir las zonas de asientos para crear áreas de conversación, siempre teniendo en cuenta nuestras necesidades reales de asiento, en esta distribución debemos procurar dejar el suficiente espacio despejado para que los usuarios se puedan mover de forma cómoda, tanto a través de la estancia, como hacia otros espacios de la casa.

Existen infinidad de configuraciones posibles para adaptarse a las distintas actividades sobre las que organizar el salón, aunque probablemente la más común sea la distribución orientada hacia un punto focal, que aunque suele coincidir con la televisión, en otras circunstancias podría ser una chimenea o incluso un ventanal con buenas vistas. En este caso todo el mobiliario se orientará hacia este punto. La configuración básica es colocar un sofá directamente en frente del punto de interés y añadir dos sillones en los laterales que puedan ser reorientados para crear un espacio de conversación en caso necesario.

Una distribución circular sería la ideal si deseamos enfatizar el salón como un espacio de reunión, de este modo situaremos los asientos alrededor de una mesa central. En este caso las zonas de paso deberían establecerse en los laterales de estas zonas de conversación, evitando de este modo que el dialogo sea interrumpido por el tránsito de personas.

Si deseamos habilitar en el salón una zona para juego infantiles o cualquier otra actividad que requiera de una zona despejada deberíamos liberar un espacio central, preferiblemente delimitándolo con una alfombra o utilizando barreras naturales como un sofá o una mesa, y situando al menos una zona de asientos en un lado de la estancia. Definir una zona de almacenamiento versátil y móvil en el espacio también es una buena idea para poder mantener el salón ordenado después de juegos y actividades.

A la hora de realizar estas distribuciones debemos siempre fijarnos en los equilibrios visuales de los distintos elementos, cada pieza de mobiliario deberá ser compensada por otra pieza o por un conjunto de piezas con el mismo peso visual.  Equilibraríamos por ejemplo un sofá de dos plazas colocando dos butacas enfrentadas. Otra alternativa es buscar directamente la simetría de las piezas introducidas, una configuración equilibrada pero también mucho más formal que un equilibrio asimétrico.

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